viernes, 25 de noviembre de 2011

Capitulo 10







El lunes en la tarde Félix se mira al espejo:
--hoy lo veré. ¡¡sí.¡¡ Estoy seguro que hoy será mi día¡¡¡tiene que ser así¡¡
Con esa ilusión Félix va a clase. La primera hora les toca separados. Félix está frente a su aula esperando a la profesora y de repente lo ve pasar. Se le acelera el corazón. Va muy deprisa y Félix queda fascinado. Juan pasa de mirarlo y así se ahorra de saludarlo. Le incomoda la pasión del guapo tartamudo. Félix lo sigue pero Juan se da cuenta y aunque Félix no lo nota él acelera el paso y se mete el aula. Entonces Félix ya no se atreve a entrar por miedo a que la gente del aula se dé cuenta que al tartamudo de la clase le gusta el chico guapo de la clase.

Cuando acaba esa clase, que es doble, lo ve hablar con un chico. Oye que dice que tiene un examen de arte. Félix se pone celoso, le duele ver hablar a Juan con un chico que está bueno. Con ese no tiene prisa, entre los celos y que le duele que tenga un examen porque está seguro que entonces él se irá después del examen y ya no lo verá. Molesto, Félix pasa de largo y no dice nada. Luego se arrepiente de no haberlos interrumpidos ni que fuera para saludarlo a Juan.
--¡¡para demostrarle a ese que el tartamudo también lo conoce¡¡ --se dice así mismo.
Al salir del lavabo está decidido a saludarlo pero Juan ya no está y ya no lo vuelve a ver.






El padre de Juan, Óscar, se levanta desnudo de la cama de un motel. Se empieza a vestir abochornado.
--lo siento no sé que me pasó. Yo soy muy macho. Ya lo sabes. Siempre te he cumplido.
Óscar no entiende lo que le ha pasado, y es que al mirar a ese joven no hace más que pensar en esa mujer que conoció en el cementerio. Poco puede imaginarse que su amante es el mayor de los hijos de esa mujer. Es Adrián el que está en la cama con él. Lo mira burlón:
--no te preocupes. Es cosa de la edad. Eso me pasa a mí por estar con ancianos.
Óscar vuelve a la cama muy molesto y le dice:
--¡¡¡oye qué te pasa¡¡?? ¡¡yo aún soy joven. Siempre te he cumplido¡¡
--Hoy no --dice Adrián burlón-- hoy me voy a casa bien caliente. Me tendré que buscar en el camino un hombre joven.
Óscar lo agarra del cuello:
--¡¡si me entero que te vas con otro, despídete de todo el dinero que te doy¡¡
--ni que fuera tanto --dice Adrián con desprecio—Yo valgo más. A Alguien como yo no lo tiene cualquiera.
Óscar es muy violento:
--¡¡tú eres mío, mío¡¡
Adrián lo tumba de una buena patada ahí y le dice:
--¡¡yo no soy de nadie y si quieres que solo esté contigo deja a tu mujer y cómprame un piso¡¡
Adrián se viste. Óscar se retuerce de dolor en el suelo:
--¡¡no me hagas esto¡¡tú me dijiste que me querías sin compromiso, que no querías nada serio de mi¡¡
Adrián se le ríe.
--No me interesa nada serio con viejo que lleva una doble vida. Yo soy bisexual y no lo oculto.
--en el amor me gustan las mujeres pero eso no quiere decir que no me pueda divertir con una putita como tú.
Adrián lo mira molesto y le dice:
--Pues una putita como yo le puede contar a tu familia lo que hacemos.
--¡no tienes pruebas¡ ¡¡nadie te va a creer¡ --furioso pero asustado.
--No me tientes.
Los dos se miran desafiantes. A Adrián le gusta tener a ese hombre en sus manos, manejar a la gente a su antojo. Rafael disfruta en la cama con él pero lo ve como un vicio que no quiere confesar. Una vez se ha ido Adrián, Óscar se va olvidando del chico y no le parece tan horrible dejar a su actual pareja pero no por Adrián. Por Gloria. Adrián le acelera las hormonas pero Gloria el corazón.

Mientras, Esperanza trata que su hija salga de la cama.
--hija, no puedes estar todo el día en la cama. Sólo salir para ir al cementerio.
La mujer está bajo los efectos de antidepresivos.
--todo es muy fácil para ti. Tú no sabes cómo me siento.
La anciana se enoja con su hija:
--¿¿¡que no sé cómo te sientes? Yo perdí a mi esposo, y tú tenias dos años y tuve que luchar por ti aunque me sangraba el alma. ¡¡Aunque no tenia vida¡¡
Gloria habla con mucha amargura:
--mis hijos ya no me necesitan.
--¡¡mentira¡ Adrián está en malos pasos¡¡tú tienes que guiar a ese muchacho para que no se te pierda¡¡
--a Adrián no le pasa nada. Es muy bueno muchacho.

De regreso a su casa, Adrián se ha encontrado a Óscar hijo. Le seduce que se parezca tanto a Juan del que guarda un grato recuerdo.
-hola ¿que hace un chico tan guapo como tú tan solito?
Adrián es muy coqueto. Óscar mira atrás. Está seguro que la cosa no es con él. A Adrián le apetece mucho acostarse con un hombre parecido a otro que ha sido suyo. Le toca el pecho:
--lástima que hoy no vine en coche. No sabes que ganas de divertirme con alguien.
Adrián tiene ganas de hombre y no quiere dejar a Óscar y Óscar está caliente, tiene ganas de saber lo que es el sexo y sobretodo ser como su hermano. Ve a Juan que se acerca y le quiere dar envidia.
--no hay nadie en mi casa. Si…
Óscar habla con cierto miedo que el joven se ofenda pero Adrián no le deja acabar. Se lanza hacia él. Rápidamente van a la casa, Adrián lo desnuda en el camino a la habitación. Está muy ansioso. Juan llega después. Se da cuenta que su hermano está con un chico y es algo que le sorprende. No pensó que nunca se atreviera ya que no tiene claro que sea gay. Le suena la voz de él.
--John no es.
Pero tiene curiosidad. Se acerca al cuarto. Han dejado la puerta abierta y ve como Adrián le practica el sexo oral a su hermano. Se sorprende pero no le molesta. Se da la vuelta pero justo en ese momento oye como Adrián le da un preservativo a Óscar y luego se ríe.
--eres un inútil. No te puedes saber ni un condón.
--son los nervios… --se justifica Óscar.
--¡¡yo creí que estaba con un hombre no con un niño¡¡
Adrián sale desnudo a pesar que Óscar, armado y con el preservativo mal puesto, le suplica que no se vaya. Está desesperado. Adrián va a recoger su ropa y se topa con Juan que se estaba riendo.
--vaya. por fin un hombre de verdad --Adrián que se lo come con los ojos.
Adrián arrastra a Juan al dormitorio de Óscar y fornican como bestias. Óscar los ve muerto de la rabia. Está furioso.


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